Cada 17 de abril se conmemora el día de los presos/as palestinos. Con este motivo, la Asociación de Derechos Humanos y Apoyo a los Presos (Addameer) subraya la lucha continuada de los más de 6.000 presos políticos palestinos que se encuentran actualmente en cárceles israelíes. Todos los años Israel arresta a miles de palestinos/as en un intento de reprimir la voluntad de autodeterminación y continuar su colonización. El resultado: aproximadamente 800.000 palestinos arrestados desde 1967.

Hasta el 1 de marzo de 2018, había 6.050 presos y presas políticos palestinos detenidos en prisiones israelíes. Esto incluye 427 detenidos administrativos; 356 niños; 62 mujeres presas; y 7 miembros del Consejo Legislativo Palestino. Del total de prisioneros, 530 están condenados a cadena perpetua. La situación de los prisioneros continúa deteriorándose a medida que enfrentan una campaña continua de violaciones y represión. Los detenidos y los presos, incluidos niños y mujeres, continúan sufriendo malos tratos y tortura de forma sistemática. Estas políticas han resultado en la muerte de 72 prisioneros de la tortura desde 1967.

Desde la Coordinadora ‘Andalucía con Palestina’ nos sumamos a las reivindicaciones de los presos/as palestinos en cárceles de Israel, con la exigencia de que se respeten sus derechos. Especialmente grave es la situación de los menores encarcelados, de las mujeres y de los 320 procedentes de Gaza, que desde 2006 se les prohíbe tener contacto con sus familias y desde 2009 recibir dinero o ayudas de sus familiares.

Desde el pasado 15 de febrero, los palestinos encarcelados iniciaron un boicot al sistema judicial israelí al que acusan de ser ilegal. En su manifiesto, los prisioneros afirman que: "el núcleo de la resistencia a la política de detención administrativa proviene de boicotear el sistema legal israelí". Por lo tanto, pedimos a la Autoridad Palestina que presente lo antes posible a la Corte Penal Internacional un informe sobre la cuestión de la detención administrativa.

Israel ha estado intentando aplastar el boicot. Los detenidos han sido amenazados, golpeados y obligados a asistir a las audiencias de los tribunales militares. En cuanto a los abogados, algunos han sido amenazados con una sanción económica, o incluso reciben quejas si continúan con el boicot. Ante tales medidas, los detenidos administrativos decidieron intensificar su boicot.

Consideramos que la aplicación sistemática y en gran escala por parte de Israel de la política de detención administrativa constituye una violación del Cuarto Convenio de Ginebra. Además de contravenir el artículo 78, la detención administrativa también viola el artículo 147 de la misma Convención, lo que significa que la política constituye un crimen de guerra y un crimen de lesa humanidad de conformidad con los artículos 8 y 9 de los Estatutos de Roma.

La Coordinadora hace un llamamiento a todas las organizaciones de derechos humanos para ampliar la voz de los presos. Si bien pueden estar atrapados en las celdas, podemos asegurarnos de que su mensaje se difunda por todas partes. Además, instamos a que se activen medidas internacionales de rendición de cuentas contra las violaciones del derecho internacional humanitario cometidas por la ocupación israelí.