manifiesto

 

Mediante este manifiesto fundacional, la ciudadanía andaluza, reunida a través de las organizaciones y colectivos firmantes, acuerda la creación de la Coordinadora Andalucía con Palestina. Una iniciativa ciudadana de carácter andaluz, que busca articular el movimiento de solidaridad con Palestina en Andalucía a través de los colectivos de base que trabajan en el territorio en torno a la defensa de los derechos humanos y la legalidad internacional, la lucha contra la ocupación de Palestina y contra la impunidad de Israel.

 

-------------------------------------------------- M A N I F I E S T O ----------------------------------------------------- 

 

Tras más de seis décadas desde la creación del Estado de Israel y después de varios procesos de paz fallidos, la población palestina continúa desposeída, desplazada y fragmentada por la ocupación israelí. Israel ha fallado en su responsabilidad de proteger a la población civil como potencia ocupante. En lugar de ello, ha afianzado su régimen de ocupación, colonización y discriminación, utilizando todas las herramientas a su alcance. Las violaciones de los derechos humanos son la normalidad imperante en su régimen político ante la población palestina. El Estado israelí ha cometido crímenes internacionales, incluyendo asesinatos extrajudiciales, torturas, transferencias forzosas, detenciones administrativas masivas y otras formas de castigos colectivo, como denuncian las organizaciones de derechos humanos palestinas e israelíes. La comunidad internacional, incluido el Estado español, no sólo no ha tomado medidas, sino que es cómplice con lo que ocurre incrementando, sorprendentemente, sus relaciones políticas, diplomáticas, culturales y comerciales, ante lo que el Tribunal Russel sobre Palestina definió como un Estado de Apartheid.

 

El Estado de Israel, como empresa colonial, usurpa los derechos de los colonizados e incumple la IV Convención de Ginebra sobre protección de los civiles como potencia ocupante. Niega el derecho al retorno de esta población mediante el ejercicio de la fuerza, impulsa una discriminación legal y un sistema de apartheid para los 1,5 millones de palestinos del 48 que siguen viviendo dentro de las fronteras de Israel. Somete a un castigo colectivo a los palestinos de Cisjordania y Jerusalén, además de asediar la Franja de Gaza a través del bloqueo físico y económico y los bombardeos desde mediados de 2007. Recordamos que ya por entonces, la situación en la franja era definida por Naciones Unidas como una situación de “preludio al genocidio”, donde las principales víctimas son civiles, especialmente mujeres y niños.

 

En los Territorios Palestinos Ocupados, una campaña militar permanente ha convertido en papel mojado los acuerdos de soberanía limitada a los que se llegó en el Proceso de Oslo. Los Acuerdos han supuesto una trampa diplomática, donde la población civil se siente estafada por lo que se ha venido a denominar “conversaciones de paz” y que sobre el terreno no son más que una excusa, internacionalmente asumida, para afianzar la colonización y mantener la impunidad en la comisión de crímenes de guerra y de lesa humanidad por parte de Israel.

 

La colonización de Jerusalén Éste, la demolición de viviendas palestinas, la incesante construcción de colonias en Cisjordania, las restricciones a la movilidad, los controles militares y la construcción del Muro del Apartheid, dictaminada ilegal por el Tribunal Internacional de Justicia en 2004, son sólo algunas de las violaciones diarias de los derechos humanos y normas internacionales humanitarias que comete Israel.

 

Sin embargo, las víctimas palestinas que, tras más de seis décadas, se cuentan ya por millares, todavía no encuentran verdad, reparación ni justicia. Generaciones enteras de palestinos y palestinas se han visto privadas de sus derechos más básicos, más de 5 millones de refugiados llevan décadas esperando volver a sus casas, sometidos a los juegos de la geopolítica y constatando el fallo de los mecanismos internacionales que tienen la obligación de proteger y, sin embargo, gracias a la complicidad de gobiernos como el de España, quedan impunes los graves crímenes cometidos por parte de Israel.

 

Este manifiesto es el punto de partida de un movimiento por la libertad, la justicia y la igualdad en Palestina que, desde Andalucía, pretende coordinar los esfuerzos de cientos de personas y colectivos para conseguir una respuesta sólida, eficaz y popular a los desafíos que enfrenta la solidaridad internacional con el pueblo palestino y su lucha por una paz justa en la región, basada en el cumplimiento de los derechos humanos.

 

Por ello, los amigos y amigas del pueblo palestino, colectivos sociales y las organizaciones firmantes, lanzamos en Andalucía este manifiesto, en el que subrayamos que:

1) Nos adherimos al ideario fundacional de la RESCOP y a trabajar en cooperación y con complementariedad a las estrategias que desarrolle, con independencia de las campañas que de forma autónoma se realicen desde Andalucía.

2) Respetamos el derecho a la resistencia del pueblo palestino en los términos que define la resolución 2002/8 de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, así como el Protocolo I de los Convenios de Ginebra.

3) Rechazamos cualquier tipo de racismo y xenofobia, incluido el antisemitismo y la islamofobia.

4) Asimismo, rechazamos el sionismo, que consideramos una forma de racismo y discriminación que, en Israel, adquiere formas de Apartheid.

5) Nos sumamos al llamamiento efectuado en 2005 por la sociedad civil palestina de incrementar la presión sobre Israel a través de una campaña global de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS).

 

El movimiento de Boicot Desinversiones y Sanciones (BDS), ha crecido para ofrecer una alternativa no violenta a la narrativa israelí, con el objetivo de lograr el ejercicio de la libertad, dignidad y justicia para los palestinos. La campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) contra Israel nace en el 2005 con un llamado lanzado por más de 170 organizaciones de la sociedad civil palestina a la comunidad internacional pidiéndole que aplique dichas medidas de presión “hasta que Israel cumpla con el Derecho Internacional y los principios universales de los Derechos Humanos” resumidos en estos tres objetivos:

1. El fin de la ocupación y colonización de todas las tierras árabes tomadas en 1967 (Jerusalén Este, Cisjordania, Franja de Gaza y Altos del Golán sirios) y el desmantelamiento del Muro

2. El fin de la discriminación racial del apartheid y el otorgamiento de plenos derechos a los ciudadanos árabe-palestinos de Israel

3. El respeto, protección y promoción del derecho de los refugiados palestinos a retornar a la Palestina histórica, tal como lo estipuló la resolución 194 del Consejo de Seguridad de la ONU (hoy suman más de cinco millones según la UNRWA).

 

El movimiento global de BDS se inspira en la campaña similar que se aplicó contra el régimen de apartheid sudafricano y que contribuyó a la caída de aquel régimen racista. El BDS busca poner fin a las políticas que el régimen sionista implementa en Palestina desde 1948, cuyos tres rasgos principales son: ocupación, colonización y apartheid. Es una respuesta no violenta, solidaria, urgente y necesaria.

 

Los colectivos y organizaciones firmantes piden a las instituciones un empuje más decidido en la práctica de la solidaridad con Palestina, haciendo un llamamiento a la sociedad civil, instituciones y empresas a trabajar en el marco andaluz para intensificar el BDS mediante:

– La construcción de campañas amplias y masivas de boicot, desinversión y sanciones contra Israel y contra las instituciones y empresas que apoyan o se benefician de sus crímenes.

– Un aumento sustancial de la conciencia pública sobre el régimen israelí de ocupación, colonialismo y apartheid que oprime al pueblo palestino y sobre el deber moral y legal de resistirlo.

– El aumento de la presión sobre los gobiernos y las Naciones Unidas para que impongan un embargo inmediato a Israel, de manera que suspendan los acuerdos de libre comercio, compra y venta de armas y todas las formas de cooperación con Israel, hasta que este Estado cumpla cabalmente con sus obligaciones según el derecho internacional.

 

Creemos que Andalucía puede jugar un papel fundamental en la transmisión de los valores de libertad, justicia e igualdad de esta tierra a través de la cultura de paz. Su pasado histórico, su memoria colectiva y la solidaridad de sus gentes hacen de Andalucía un ejemplo de convivencia entre pueblos que, desde la antigüedad, la ha configurado como un territorio de encuentro entre culturas. La Administración andaluza debe aprovechar el carácter transversal de esta tierra para ser punta de lanza del compromiso con la justicia que busca el pueblo palestino.

 

Los desmanes de Israel han llegado a un punto de inflexión en el que no hay vuelta atrás. Los crímenes de Israel en la región son tan graves y evidentes que se hace necesaria y urgente remediar la situación. La campaña internacional de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) contra el Apartheid israelí se ha demostrado como una poderosa herramienta capaz de hacer pagar un precio a Israel por sus crímenes marcando un camino de resistencia pacífica que debemos seguir. Israel muestra síntomas de agotamiento. Cada vez más sus socios eluden sus compromisos con el Apartheid y las empresas y compañías internacionales evitan su vinculación con Israel. En la práctica, Israel se está convirtiendo en un Estado paria. La ocupación se ha hecho insostenible, sólo depende de nosotros y nosotras para que finalice de inmediato o, por contra, su agonía se prolongue durante décadas llevándose consigo a miles de vidas y generaciones truncadas.

 

Es el momento del compromiso, la solidaridad y la acción.

 

 

 

Reunidos en la ciudad de Córdoba, el 15 mayo de 2016, 68º aniversario de la Naqba en Palestina

 

Firmas

 

Asociación Andaluza por la Solidaridad y la Paz (ASPA)

Asociación Al-Quds de Solidaridad con los Pueblos del Mundo Árabe

BDS Granada

BDS Almería

Plataforma de Solidaridad con Palestina de Sevilla

Grupo de Cooperación con Palestina de la Universidad de Sevilla

Red Antisionista de Sevilla

Asociación Pro-Derechos Humanos Andalucía (APDHA)

Jerez con Palestina

Asociación ProPalestina del Campo de Gibraltar

Plataforma Córdoba con Palestina

Mujeres en Zona de Conflicto

Plataforma Huelva con Palestina

Asociación Unadikum

Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP)

 

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